Un relato diferente
“Habían pasado varios días desde que Luis me envió aquel correo. Un relato erótico escrito con su amiga (cuatro manos 😈…); una colaboración que, sin haber leído una sola palabra todavía, ya me provocaba un cosquilleo inquietante en mis partes.
Al fin, encontré el momento. Apagué la luz principal, dejando la luz cálida de la lamparita de noche. Me acomodé en la cama, refugiada bajo una mantita fina que me cubría hasta la cintura, y dejé a mano al "amor de mi vida" (mi vibrador morado).
Abrí el portátil. El brillo de la pantalla encendió un poco más mis ganas. Comencé a leer la primera parte, la de Luis, tenía su sello personal: directo y detallista… una mezcla explosiva. Sentí cómo la temperatura subía de golpe. Casi sin darme cuenta, mis dedos buscaron mis pezones duros por encima de la camiseta para acariciarlos con movimientos circulares y suaves hasta terminar apretándolos con cierta firmeza. Leía rápido, devorando las frases, impaciente por descubrir el final de la historia.
Cuando entró la voz de su amiga en el texto, el relato cobró una dimensión nueva, más eléctrica y femenina. Recordar ahora mismo ese momento, mientras escribo esto, hace que me vuelva a subir la temperatura. Este relato merece ser releído.
Al terminar la última frase, cerré el portátil con un movimiento seco y lo aparté de mis rodillas. Mi respiración estaba agitada. Deslicé la mano bajo la manta, bajando un poco mis braguitas mojadas para abrir paso al "amor de mi vida".
Mientras el juguete hacía su magia, mi mente hacía la suya propia: visualizaba cada escena, cada palabra de Luis, cada descripción hecha por su amiga,... La intensidad del momento iba creciendo, hasta que no pude más y noté que iba a explotar.
En el momento en que todo estalló, mientras todo mi cuerpo se estremecía de placer y empapaba mi ropa interior y las sábanas, sólo hubo un pensamiento nítido en mi cabeza:
¡Luis, esto va por ti!”
Luis + Beatriz